Confieso que me he mojado, Parte III
Aunque al Dr. Charles Xabier lo extraño de veras... Es verdad que a veces uno está en donde no debe.
No quiero aparecer jamás como la víctima y tampoco estoy buscando culpables, porque ni tan puta y ni tan arrepentida. Lo que bien es cierto es que la idea de la guillotina en el patio de mi casa sigue ardiendo en mi cabeza y como antes lo he dicho: "tendré que ser la virgen del pecado".
No quiero cambiar amor por odio, le ruego a los dioses, a los ángeles guerreros, a los santos que me protejan (claro: ¡Diosito, Diosito! y después reniegas de mí) de mi y mis reacciones y mis enemigos que parecen no ser pocos, siendo yo el peor de ellos.
Amigos, sé que pensarán que ya estoy rayando, y esa es la dura o la mera, en fin, la puta santa verdad. Pues me siguen dando vueltas ideas sobre el tema, pierdo el apetito, sufro de insomnio (tengo pesadillas) y me pongo estítica. Toda la vida he sido rayeuke, así es que ya conozco los síntomas... los básicos por lo menos.
Me caí al frasco para dormirme inconsciente, porque hasta en mi sueño vienen las pesadillas en que mi amado... Bué! iba para otro lado (además me desconcentro).
Seré la virgen del pecado y punto. Debo pedir perdón por haber lastimado a quien amo.
Soy una especie de monstruo y me aflijo en mis intentos por superar mis desquicios, que no me resultan.
Ya rota toda ilusión no hay más que buscar con paciencia la resignación (ya muchas de éstas palabras me fastidian, me alteran, me empelotan) y sigo creyendo que es posible que él vuelva sin necesidad de una lobotomía, que el amor es más fuerte, como dice Tanguito. Pero luego vuelvo a la furia y a lo de: "Por algo ocurren las cosas, no debíamos estar juntos". Y así voy cambiando amor por odio, cosa que no está ya en mis manos, sino en lo bestial de ser humano, como método de defensa tal vez. Si vas sintiendo que ese amor que un día te hizo vibrar floreciéndote de momento te va consumiendo hasta la destrucción, por algún lado hay que soltar el veneno.
Quisiera que fuera más sencillo el sentir, superar más rápido los traumas que deja el amor o que existiera un antídoto. Hay quien dice que ese antídoto es el tiempo, ojalá y se ponga bondadoso para ambos lados. Que es una maldita farsa eso de que un clavo saque a otro.
No os joderé más con esta historia pobre y triste de la que ya he recibido mi lección, que en intriga queda, pues no daré semejante placer a quienes gozaron con mi dolor. Sólo espero de aquellos que no tienen vida propia sean capaces de construírsela para que así no destruyan las que pueden ser eternamente maravilla.
"Cada uno mata lo que ama
el cobarde lo hace con un beso...
el valiente con la espada"
Oscar Wilde