Los sospechosos de siempre
Es difícil admitir el desparpajo de algunos para pasarse por la raja a un país entero. Es como si dudaran de nuestra inteligencia, como si no alcanzaran a colegir que en la noche observaremos perplejos en los noticiarios de las nueve, un accionar desvergonzado e impune, sin dar crédito a las vaguedades eufemísticas que se utilizan para revanchismos de los mismos pinochetistas del pasado que hoy intentan posar de impolutos demócratas.
Es lo que ocurre con los legisladores de la Alianza por Chile que rechazaron ratificar al ministro Cerda como nuevo integrante de la Corte Suprema, criticando sus "malas calificaciones", una marcada tendencia política y ciertas "odiosidades personales", presumiblemente contra el ladronzuelo de Daniel López. En otras palabras, se lo veta por el mal gusto de asumir un compromiso valiente y ético con causas de derechos humanos en los buenos tiempos donde ellos mandaban el fundo sin contrapeso alguno.
En este contexto, con fecha 5 de abril de 2005, la Rama Chilena de la Asociación Americana de Juristas, manifiesta su completa desaprobación a esta medida arbitraria y cínica, en una carta abierta que reproducimos a continuación.
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La Asociación Americana de Juristas -Rama Chilena- expresa su indignación por el rechazo en el Senado a nombramiento del ministro Carlos Cerda como miembro de la Corte Suprema, por las siguientes razones:
1.- El Ministro Carlos Cerda Fernández ha tenido una trayectoria impecable como juez en la República y bajo la dictadura de Pinochet, como uno de los más brillantes Defensores de los Derechos Humanos en Chile. En virtud de ello fue propuesto por la Excma. Corte Suprema por unanimidad para llevar adelante el importantísimo juicio de relevancia nacional e internacional contra el ex dictador Pinochet por sus maniobras ilícitas relacionadas con decenas de millones de dólares ocultados y evadidos, en el denominado caso Riggs, denunciado por el propio Senado de los Estados Unidos.
2.- La misma Corte Suprema lo propuso además para integrar la quina para ascender como Ministro al más alto Tribunal de la República como reconocimiento a su impecable trayectoria judicial, siendo seleccionado por el Presidente de la República elegido por la mayoría de los chilenos para ocupar tan alto cargo.
3.- Es del caso que en la votación ratificatoria del Senado el Ministro Cerda obtuvo una mayoría de votos favorable a su designación de 21 votos contra 16 y una abstención, logrando por tanto la mayoría absoluta de los senadores presentes y también la mayoría absoluta de los senadores en ejercicio de un Senado compuesto de 38 miembros.
4.- En ningún país democrático del mundo, un juez apoyado por los 3 poderes del Estado para ser nombrado como miembro de la Corte Suprema, se estima rechazado. En el caso de Estados Unidos, propuesto como paradigma para justificar la intervención del Senado en el nombramiento de un Ministro de la Corte Suprema, el quórum para nombrarlo es el simple o de mayoría absoluta del Senado, e incluso el de los miembros presentes y no el de los miembros en ejercicio. El sistema que rige en Chile permite que una minoría de senadores (16 de 38), o sea el 42%, pueda vetar la voluntad democrática de una amplia mayoría nacional -incluso en el Senado- (21 de 38=55,2%).
5.- Lo que hace más insoportable aún esta situación es que se han invocado contra el Juez Cerda argumentos absolutamente perversos como el de la baja calificación que le aplicó una Corte Suprema obsecuente al dictador Pinochet debido a la valentía del Juez Cerda para procesar al criminal Comando Conjunto que hizo desaparecer chilenos y negarse a aplicarles el inicuo Decreto Ley de autoamnistía, rechazado repetidas veces por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
6.- Creemos que la voluntad mayoritaria de los chilenos no soporta más la injusticia de este sistema de nombramiento de los Ministros de la Corte Suprema. Debemos caminar hacia una democratización del Poder Judicial. Así p.ej. en los Estados Unidos, no sólo existen los juicios orales penales. Allí se eligen democráticamente los jueces de base, existe la revocación del mandato por iniciativa popular de jueces que dicten opiniones o fallos aberrantes, y audiencias públicas para el nombramiento de los Ministros de la Corte Suprema, trasmitidas por TV, votadas por el Senado en sesiones públicas y con quórum democráticos de mayoría simple absoluta de los miembros presentes.
7.- De persistir la oposición de los sectores antidemocráticos a modificar el perverso sistema actual, la Presidente de la República Michelle Bachelet debierá llamar al pueblo a un plebiscito o a una Asamblea Constituyente para que se pronuncie sobre el sistema de elección de los Ministros de la Corte Suprema.
Santiago, 5 de abril de 2006
ASOCIACION AMERICANA DE JURISTAS -RAMA CHILENA-
Graciela Alvarez Rojas - Presidenta
Juan Subercaseaux Amenábar- Secretario
Ramón Vargas Heyer - Tesorero
Comentarios
los de la UDI son unos careraja, el juez Cerda es uno de los pocos jueces cuyos fallos se atenían a derecho y no a las amenazas y embustes de la dictadura. Por eso creo que Carlos Peña, en su columna semanal del cuerpo de Recortajes de el mercurio (como decía The Clinic) se equivoca. dice que este juez se creía casi omnipotente, y que le importaba impartir justicia y no aplicar las leyes. pero en una dictadura llena de crímenes y abusos, mirar de frente a la justicia en vez de escudarse en leyes echas por los mismo asesinos es un acto de valentía, no de vanidad o ego.
es impresentable que la derecha vote en contra de este juez por las razones que lo hace. pero es peor que se hubiera escudado en otras, técnicas, no políticas. aunque puede sernos crudoi de aceptar preferimos ver hablando a los momios como piensan y no diciendo una cosa por otra como siempre hacen los politicos de todas las vertientes
lo raro no es k hagan lo que hacen, lo raro es que todos sigan votando por ellos